esencial

La era de la urgencia

Debemos aceptar que WhatsApp nunca ha servido para hablar. La culpa siempre fue nuestra por usar incorrectamente esta herramienta maravillosa. Quizá, sólo quizá, lo que necesitamos es superar la era de la urgencia. Desactiva las notificaciones. Deja de responder los mensajes al instante, destruye la expectativa de que siempre estás disponible. Dile a tus amigos «si es urgente llámame». Envía un Whatsapp y queda para hablar, deleitándote en la ironía de este acto. Aquí tienes la fórmula: «No me pasa nada, sólo quiero pasar un rato en tu compañía, hablando». El impacto será prodigioso.

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